Morir por coronavirus o por inanición: asesoramiento para la atención a la informalidad durante la contingencia por COVID-19 en México

Republished: 9th February 2021

Vicente Morales

“Sí, estamos asustados, pero ¿quién chingados nos va a mantener?”1 dice Aurora Calvario, una comerciante mexicana, sobre su necesidad de seguir trabajando en un mercado ambulante. Como Aurora, 22.6 millones de mexicanos pertenecen a la economía informal del país2. Para ellos, la enfermedad debida al virus SARS-Cov-2, COVID-19, representa sólo un peligro más durante sus actividades diarias. El dilema central es arriesgarse a enfermar por COVID-19 o resguardarse en casa, sin los recursos necesarios para asegurar la supervivencia, alimentaria o de otra clase. En cualquier caso, las consecuencias pueden ser mortales.

La economía informal se refiere a los agentes económicos que existen al margen de las normas administrativas3 y se caracteriza típicamente por una alta incidencia de pobreza y graves déficit de trabajo decente. Además, ocupa a más de 6 de cada 10 trabajadores y a 4 de cada 5 empresas en el mundo4. Aun cuando la economía informal es subrepticia al Estado por razones de evasión fiscal o de controles administrativos, en México existen esfuerzos por comprender su extensión e impacto5. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México (INEGI), la economía informal participa con más del 20% de producto interno bruto del país6.

El Estado mexicano, junto a otras las naciones, se han adherido a la agenda 2030 y con ello busca contribuir al alcance de los objetivos de desarrollo sostenible. Este año se ha dificultado lograr el octavo objetivo, que versa sobre el crecimiento económico inclusivo y sostenible, así como el empleo y trabajo decente7, debido a la pandemia por la COVID-19. Además de los efectos en la salud, tanto física como mental, la pandemia por la COVID-19 ha causado la pérdida de más de un millón de empleos formales en México8. Durante la contingencia sanitaria, el porcentaje de población económicamente activa ocupada en la informalidad se ha incrementado9.

El gobierno mexicano ha implementado medidas de tratamiento ante la crisis económica debida a la COVID-19. Entre ellas podemos encontrar apoyos financieros en forma de créditos para apoyar a micronegocios familiares y trabajadores por cuenta propia10. Por su parte, el banco central también ha dispuesto acciones para enfrentar la crisis económica11, como la reducción de la tasa de interés de referencia, que tradicionalmente se ha usado para incentivar el consumo. Sin embargo, las cifras antes mencionadas muestran que estos tratamientos son insuficientes y la población ocupada en la informalidad va en aumento. El reto del gobierno federal, así como de los gobiernos locales, es prevenir que la población en la informalidad continúe creciendo. No obstante, también es necesario que la atención de la crisis incluya a los ciudadanos cuyas actividades ya radican en la informalidad.

Los estragos en la economía mexicana debidos a la pandemia han acentuado las vulnerabilidades de los ciudadanos en la informalidad. Su atención por parte del gobierno requiere evidencia sobre las acciones más efectivas para asistir a quienes se encuentran en esta condición. Los diagnósticos sobre la situación del sector económico informal, de por sí precarizado, y ahora, inerme ante los efectos de la pandemia; así como las evaluaciones sobre los mecanismos más adecuados para la asistencia de la población afectada, son insumos clave para el diseño de estrategias de atención a la crisis sanitaria y económica. En general, el diseño de estrategias para atender la informalidad requiere de evidencia científica.

México cuenta con un ecosistema de instituciones de educación superior, centros de investigación e institutos públicos y privados, dedicado a estudios económicos y sociales12. Este ecosistema ha generado evidencia sobre la situación de la economía informal en el país y su incorporación a la formalidad. Se ha investigado particularmente sobre su definición y medición13; su dinámica y crecimiento14; su relación con los mecanismos de regulación tributaria y administrativa, la corrupción y la transparencia, y el medio ambiente15; el impacto que sobre ella tienen las políticas públicas16; así como evidencia específica para el diseño de normatividad para su tratamiento, como la fiscal17. Ante la contingencia sanitaria, también podemos encontrar esfuerzos destinados a comprender las condiciones en las que los miembros de la economía informal enfrentan la pandemia18, o bien, los efectos de la pandemia sobre los ocupados en la informalidad19.

Es claro que México cuenta con capacidades para la generación de evidencia sobre la situación de la economía informal en el país, sus características y las propuestas para su tratamiento. Ahora, es imperativo formular políticas públicas basadas en esta evidencia para atender a la población que, por su condición informal, es altamente vulnerable a la pandemia. La actividad clave en el logro de este objetivo es el asesoramiento. Sin embargo, hoy día, el asesoramiento científico al gobierno mexicano es circunstancial. Lo que implica periodos largos de coordinación entre los formuladores de políticas y los generadores de evidencia basada en información científica, útil para la toma de decisiones; mayor riesgo de errores en la interlocución por discrepancias del lenguaje propio de cada actividad; y en general, una reducción en la efectividad del asesoramiento. Aún más, existe una brecha por cerrar entre dos actividades bien establecidas en la vida pública de México: la generación de evidencia científica económica y la toma de decisiones gubernamentales.

En este momento coyuntural, en que el gobierno mexicano debe atender de manera efectiva a la población con actividades económicas invisibles al Estado frente a la crisis sanitaria por COVID-19 y sus efectos económicos, es necesario implementar mecanismos de conexión entre científicos y funcionarios públicos. La Agencia Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS, por sus siglas en inglés) ha identificado cuatro mecanismos inmersivos20: las pasantías, las estancias, los acompañamientos y las rotaciones. Las pasantías son programas enfocados en estudiantes con actividades centradas en el aprendizaje y suelen durar desde unas semanas hasta seis meses. Las estancias son programas de tiempo completo centrados en etapas tempranas de la vida profesional (posdoctoral en adelante) y duran un año o más. Los acompañamientos consisten en duplas de un científico y un responsable político que participan en un esquema de observación para la creación de vínculos, implicando pocos días de compromiso. Las rotaciones son colocaciones de responsable políticos en la academia y científicos en el gobierno, y tienden a durar de dos a cuatro años. Este conjunto presenta un espectro amplio de mecanismos para promover una cultura de formulación de políticas públicas basadas en evidencia, facilitar la entrada del asesoramiento científico, intercambiar experiencias y conectar a científicos con funcionarios.

Mientras que en Estados Unidos existen más de 70 programas de estancias, en México sólo existe un caso de implementación de alguno de estos mecanismos. La Ciudad de México, a través de la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación (SECTEI), creó en 2019 el programa de Estancias de Interfaz Ciencia-Política (EICP) para desarrollar recursos humanos especializados en asesoramiento científico y transferir conocimiento científico para la formulación de políticas públicas basadas en evidencia21. Las dependencias gubernamentales participantes son la Secretaría del Medio Ambiente, la Secretaría de Salud, la Secretaría de Desarrollo Económico, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, el Sistema de Aguas y el Sistema de Transporte Colectivo Metro. Los resultados están por vislumbrarse en octubre de este año, al cerrarse el primer ciclo marcado por los 12 meses del programa. Al momento, la aportación del programa EICP al tratamiento y alivio de la recesión económica por la COVID-19 en la Ciudad de México ha proveído evidencia sobre los impactos a las cadenas de suministro globales, recomendaciones del Centro de Investigaciones en Políticas Económicas europeo y propuestas de medidas para la reapertura tras la contingencia.

El programa EICP de la Ciudad de México es el primero de su tipo en Latinoamérica. Sin embargo, el esfuerzo es incipiente y de alcance local. La lección debe ser que es posible implementar mecanismos de conexión inmersivos entre científicos y funcionarios públicos en el país. Los gobiernos locales y federal deben considerar de manera seria y urgente implementar mecanismos de conexión en sus ministerios encargados del desarrollo económico con el objetivo particular de generar evidencia para el diseño de estrategias de atención a la población en la informalidad afectada por la pandemia debida a la COVID-19. La capacidad para generar tal evidencia está instalada en el país, a través de las diferentes instituciones de investigaciones económicas y sociales. Lo restante es la comunicación efectiva entre los generadores de evidencia y los tomadores de decisiones. Los mecanismos de conexión inmersivos permiten establecer esta comunicación para consolidar la toma de decisiones basadas en evidencia y fortalecer el asesoramiento científico al gobierno.

Es en la coyuntura económica debida al COVID-19 que México debe actuar y ocupar el recurso humano calificado de que dispone en un conjunto de programas, que hagan uso de mecanismos de conexión entre los tomadores de decisiones y los generadores de evidencia, en atención a su población más vulnerable. Brindar evidencia sobre el tratamiento del sector informal es aún un asunto en desarrollo, que tiene como objetivo visibilizar a un grupo marginado que no sólo ve a su población aumentar, sino también a su asolamiento endurecerse.

 

References

1 Entrevista para el canal TV Guanajuato, disponible en https://www.youtube.com/watch?v=DWc1Qy0K9Y4

2 https://www.inegi.org.mx/programas/enoe/15ymas/default.html#Documentacion

3 https://www.cepal.org/sites/default/files/events/files/2014-semcn-s5-mseruzier-1.pdf

4 https://www.ilo.org/global/topics/employment-promotion/informal-economy/lang--es/index.htm

5 Séruzier, Michel (2014). Definir la economía informal. CEPAL.

6 https://www.inegi.org.mx/temas/pibmed/

7 https://www.onu.org.mx/agenda-2030/objetivos-de-desarrollo-del-milenio/

8 http://www.imss.gob.mx/prensa/archivo/202007/471

9 https://www.forbes.com.mx/economia-empleo-informal-en-mexico-crece-4-1-durante-la-pandemia/

10 https://www.gob.mx/covid19medidaseconomicas

11 https://www.gob.mx/covid19medidaseconomicas/acciones-y-programas/medidas-banxico

12 En el Padrón del Programa Nacional de Posgrados de Calidad se pueden encontrar los programas de posgrado, que a su vez realizan investigación, reconocidos por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología de México (CONACYT). El padrón está disponible en http://svrtmp.main.conacyt.mx/ConsultasPNPC/padron-pnpc.php

13 https://repositorio.tec.mx/bitstream/handle/11285/629283/33068001087862.pdf?sequence=1&isAllowed=y

14 Samaniego, Norma (2008). El crecimiento explosivo de la economía informal. Economía UNAM 5 13

15 https://www.juridicas.unam.mx/linea/derecho-y-economia-informal

16 Rivera-Huerta, René et al. (2018). Economía informal y otras formas de producción y trabajo atípico. Estudios para el caso de México.

Universidad Autónoma de México.

17 https://tesis.ipn.mx/handle/123456789/18548

18 https://ibero.mx/prensa/covid-19-evidencia-precariedad-de-trabajadores-informales-cdhcm

19 https://www.iis.unam.mx/blog/mexico-efectos-del-covid-19-en-el-mercado-del-trabajo/

20 Gual Soler, Marga et al. (2017). Connecting Scientists to Policy Around the World: Landscape Analysis ofMechanisms Around the World Engaging Scientists and Engineers in Policy. AAAS.

21 Comunicado por parte de la SECTEI-CDMX, disponible en https://sectei.cdmx.gob.mx/comunicacion/nota/presentan-programa-de- estancias-de-asesoramiento-gubernamental-pionero-en-america-latina

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